Relación y Terapia de Pareja

La ruptura familiar está alcanzando tasas muy preocupantes en nuestro país. Por cada 4 matrimonios que se forman, infiero se rompen 3. Las consecuencias de las rupturas familiares son muchas y afectan negativamente a padres, madres, hijas e hijos, siendo estos últimos dos  los más afectados, porque detrás de cada pareja que se separa hay un conflicto por resolver y un drama familiar.

A casi todas las personas les resulta paradójico que existan tales tasas de divorcio si se piensa que amar y ser amado es una de las experiencias más gratificantes de la vida. Pero el amor no puede ser solamente un concepto romántico; sino un compromiso que se establece con otra parte para entenderle, apoyarle, permanecer a su lado hasta en los peores momentos, ser tolerante con sus imperfecciones y luchar hasta el final por el mantenimiento de la relación, mientras exista el amor, repito.

¿Qué es lo que falla en una pareja?

Cuando se  comienza una relación muchas personas piensan que esta  pareja es “diferente” y que con la fuerza del amor superará todo, pero con  el tiempo, las desilusiones, los errores en la comunicación, los malos entendidos, las frustraciones pueden hacer que la pareja piense que su matrimonio ha sido un error.

Una persona es un complejo entramado de pensamientos, sentimientos y conductas  que interrelaciona continuamente con los pensamientos, sentimientos y conductas de otra para formar una pareja. Es difícil que una pareja desavenida sepa dónde está el verdadero origen del problema, así que atribuyen su malestar a las características negativas del otro y la otra: y piensan “la culpa de que yo me sienta mal es tuya”, antes que a un desajuste entre ambos. Así se acelera el proceso de separación puesto que se cree que cambiando la fuente de los  problemas, o sea, la pareja actual, según quien se queje,  éstos terminarán.

 ¿Cuál es la solución?

La terapia de pareja cognitivo conductual se encarga de desenmarañar el complejo entramado de pensamientos, sentimientos y actitudes que están interrelacionando para generar el conflicto.  A veces  los problemas residen en  las interpretaciones erróneas que se hacen de lo que el/la otro/a dice o hace y que causan sentimientos desagradables. Otras veces está en actitudes  de un miembro de la pareja que influye negativamente en el otro como el caso particular de los celos, la dependencia o el apego.  En la mayoría de los casos, infiero,  el error está en la comunicación, o no tener en cuenta la reciprocidad.

Todo lo anterior podría dar lugar a un desajuste general de la relación o a desajustes en áreas determinadas como las actividades en común, los hijos, hijas,  el trabajo fuera o dentro del hogar, las relaciones sexuales, o incluso la relación con los parientes de ambas partes.

¿Qué me ofrece una terapia?

Las Técnicas Cognitivo-Conductuales capacitarán a las parejas de la siguiente forma:

  • Adquisición de conceptos comunes sobre lo que es una relación de pareja.
  • Analizar y comprender el peso de los pensamientos disfuncionales (automáticos) y cómo están influyendo en la forma de sentirse.
  • Capacitar a las personas para generar alternativas a la “vieja forma de pensar”
  • Entrenamiento en habilidades de comunicación (habilidades conversacionales y de expresión de emociones)
  • Entrenamiento en solución de problemas y negociación
  • Técnicas para aumentar la reciprocidad en pareja
  • Técnicas para la mejor planificación del tiempo libre, tiempo dedicado al hogar, los hijos, las relaciones sexuales.
  • Aprender a abordar adecuadamente la explosión de sentimientos y conflictos
  • Abordaje de problemas especiales como los celos y la dependencia o el apego.

 Es muy importante que la pareja sepa que tiene opciones, que no es víctima de una mala relación. Que no solo es posible sino que se deben hacer responsables de modificar la situación por muy difícil que parezca.

¿Qué es una terapia de pareja?

Cada persona piensa, siente y actúa de forma diferente. Estas son las premisas de las que parte la Terapia Emocional Cognitivo Conductual

Ante una situación determinada (A), la persona piensa (B) de una forma particular  ese hecho, lo que hace que se sienta (C) de una manera determinada. Es decir, nos sentimos en función de cómo pensamos. A continuación la persona actúa en consecuencia para reducir su malestar.  Acuérdense del método ABC visto durante la terapia.

Veámoslo con un ejemplo muy sencillo:

La Señora X, observa que son las 7 de la tarde y que su marido Y no llega a la casa  a la hora acostumbrada, entonces piensa en la posibilidad de que Y hubiese conocido a otra persona, en concreto sospecha de una compañera de trabajo de Y, y termina pensando que lo más seguro es que Y le dejará por ella.  La señora X empieza a pensar: (“Y si ha conocido a alguien”, “seguro que está con alguna compañera de trabajo”, esto no puede salir bien, terminará dejándome”).

Con tal forma de interpretar la situación es  fácil darse cuenta de las consecuencias que se derivarán de tal interpretación, a saber: la Señora X se sentirá ansiosa, celosa, con un gran miedo, y enojada. De este sentimiento surge la necesidad de la Señora X de llamar insistentemente al señor Y  para comprobar dónde está y discutir con él sobre su tardanza.

Aunque lo que realmente vemos de la pareja son sus conductas, es lo visible (en el caso de la Señora X lo único que vemos son las incesantes llamadas al móvil de su marido y los reproches que le hace por su tardanza), detrás de dichas conductas hay un complejo sistema de presunciones (esquemas personales o situacionales), valores relativos a cómo deberían ser los y las  demás, atribuciones causales con respecto a la conducta de otros y otras  (lo que se piensa acerca de la actuación de las demás personas), sesgos en la percepción, es decir “distorsiones cognitivas que producen en la gente una serie de sentimientos desagradables” como la ansiedad, los celos, el resentimiento, el dolor, que les colocan en el disparadero  de actitudes,  no siempre beneficiosas en las relaciones de pareja como las discusiones interminable, acciones  y venganzas que dañan la otra parte de la pareja.

 Bibliografía.

  • Gilbert, M. y Shmukler, D. (2000) Terapia Breve Con Parejas.  Un enfoque integrador. Bogotá. Editorial Manual Moderno.
  • Caballo, V. (1995). Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta. España. Editorial: Siglo XXI
  • Castanyer, O. (1996). La Asertividad: expresión de una sana autoestima. España. Editorial: Bilbao:

Una respuesta a Relación y Terapia de Pareja

  1. La Doctora dijo:

    ¿Cree que ya no hay nada que hacer por su relación de pareja?. Si piensa, siente y cree que aún le amas, decídase y busque ayuda profesional. Estamos para servirle.

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