¿Por qué perdonar?

¿Por qué perdonar?

Durante mi experiencia como terapeuta, he percibido lo difícil que es para muchas personas perdonar.  Perdonar, infiero, podría ser una de las situaciones más arduas, sobre todo si la persona siente que a quien no logra perdonar le ha causado un gran daño.

Es importante comprender,  que en la mayoría de las ocasiones, mantener un resentimiento hacia alguien podría ser una manera de no permitir olvidar el daño que fue causado. Mientras mantengo el enojo, no libero a fulanito o fulanita de su culpa.  Se llega a creer, de manera inconsciente; y claro que a veces consciente que perdonar es como decirle a esa persona “no te preocupes, no estuvo mal lo que me hiciste, no tuvo tanta importancia”; y esto es sumamente difícil, cuando se considera que el daño fue tremendo (tremenditis).

Se cree que el perdonar es un acto que va en beneficio de quien nos afectó, pero la realidad es todo lo contrario.  Perdonar es un acto de liberación y amor propio, y cuando tú logras llevarlo a cabo, no es para liberar a quien te hirió de su culpabilidad, sino para liberarte tú de la situación que te ha lastimado.

Ahora, dale un poquito de mente: Si mantienes un rencor con alguien, ¿quién vive todas las emociones negativas de dolor, tristeza y enojo, cada vez que perpetúa la situación o recuerda  a la persona que hizo el daño? Tú, y nadie más que tu. Cada vez que recuerdas lo que pasó vuelves a vivir toda la situación y reactivas tu resentimiento hacia la persona, (alimentas el síntoma)  como si eso fuera lo adecuado, cuando en realidad quien se está afectando eres tú.

La situación que te hirió, causó daño y dolor sucedió una sola vez (realismo efectivo) pero tu te encargas de revivirla y padecerla día con día, por meses e incluso años; y lo que es peor aún, recuerdas cada detalle como si hubiese sido ayer y en ocasiones infiero, vuelves a sentir todas las emociones, sentimientos y pensamientos que sentiste ese mismo día. (Rumiación, distorsión cognitiva que significa que no puedes alejar el  pensamiento de tu mente por más que así lo deseas; porque una vez que te llega una idea sobre algo no puedes salir de ello)

Perdonar significa no andar arrastrando las cadenas de tu pasado, mucho menos andar cargando un saco tan pesado de resentimiento durante años.  A la larga, la persona quien te hirió, ya sea que se haya arrepentido o no, tendrá su propio proceso de culpa, o de indiferencia.

Suelta, deja ya el pasado en donde le corresponde, el mejor regalo que te puedes hacer a ti es perdonar a quien te ha causado daño, lo haces para ti y por ti, reconoces el daño causado, aprendes lo que corresponda de esa experiencia y sigue tu vida con fortaleza y paz porque quien se beneficiará eres tu y sólo tu.

Cuando se hace difícil soltar el pasado y perdonar, es recomendable hacer un trabajo de autoestima, según algunos autores, cuando se tienen niveles bajos de autoestima, la persona tiende a engancharse en las situaciones conflictivas con las demás personas y es mucho más difícil lograr crecer.

Un abrazo.

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