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Dra. Hortensia Rodriguez Alfaro

Psicologia Costa Rica

Seis Problemas en la Familia

Las familias están presentes en las diferentes sociedades y en todos los tiempos, compuestas por el modo y estilo de vida de cada época. Si se quiere conocer acerca de un país o de una sociedad, se debe estudiar cómo vive y actúa la familia; si se quiere prever el futuro de una sociedad, se puede saber bastante de ella observando las familias; si se quiere reflexionar sobre la identidad personal: por qué sé es,  de una forma y no de otra, por qué sé actúa de esta manera, y por qué sé orienta la persona en determinado sentido, gran parte de estas respuestas están en la historia familiar de cada persona.  Estas ideas,  permiten reflexionar acerca de la importancia de la familia para  las personas, la sociedad y en especial para el proceso  salud, terapéutico guiado a la salud mental familiar

 Como parte del ciclo de vida, el sistema familiar comparte normas, costumbres, valores y lealtades dentro de sus diferentes subsistemas, que constituyen todo un engranaje en su historia y les permite a sus miembros desarrollar identificación y sentido de pertenencia para facilitar su adaptación al medio y, por ende, su desarrollo.  A lo largo de la historia y mencionado por Minuchin (1974), la familia ha sufrido cambios paralelos a los cambios sociales, pero siempre ha mantenido dos objetivos, por una parte la protección de sus miembros y por la otra, la transmisión de una cultura.

 Durante la historia, es sabido que muchas veces no se escoge la familia.  Hoy en día las personas pasan por muchísimas situaciones, que debilitan el sistema familiar.   No es que digo que antes no se pasaban por situaciones parecidas; lo que sucede es que algunas circunstancias han cambiado y de manera muy radical.

 Una de las primeras consecuencias que he percibido, es la falta de comunicación,  tiempo familiar y conflictos con el dinero.  El Psiquiatra infantil  Chileno Hernán Montenegro (2007)  menciona que durante muchos años, ha visto en su consulta estas mismas situaciones.  Este autor y para  entregar sugerencias de prevención acaba de publicar el libro “Problemas de familia”, en que afirma que ella (la familia)  es capaz de solucionar sus roces.   Claro está, es importante que cuenten con una guía que les empodere para que se haga más fácil esta tarea.  El empoderamiento refiere al proceso por el cual una persona, comunidad o sistema aumenta su fortaleza espiritual, emocional, social y/o económica para impulsar cambios positivos de las situaciones que viven día con día.  Generalmente, el empoderamiento implica el desarrollo para el beneficio de una confianza de sus propias capacidades y habilidades,  (Friedman 1992).

 A lo largo de su experiencia profesional, El Doctor Hernán Montenegro  ha visto que han cambiado los espacios sociales y culturales de su país, pero continúan repitiéndose, casi con muy poco cambio los mismos conflictos familiares. Por ello decidió reunir las situaciones  más frecuentes en un libro que acaba de publicar, y que bautizó precisamente como “Problemas de Familia”.  Este autor, junto con la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago y del Instituto de Terapia Familiar de Chile quiso, sin un afán pretencioso, sistematizar los conflictos familiares desde una mirada global para que las familias comprendan cómo por ejemplo, los problemas sexuales de la pareja impactan en las relaciones familiares, o cómo detrás de un mala relación con los hijos e hijas  suele esconderse una enorme falta de afectividad; y menciona  que detrás de la gran mayoría de los problemas familiares está el tema de los afectos.  Asimismo refiere que  cerca del 90% de sus consultas tiene que ver con déficits de este tipo, porque sin duda la percepción de no sentirse queridos,  queridas  es la que más hace sufrir a las personas.”.

 En su libro distingue seis grandes problemas que se producen durante el ciclo de vida familiar, al mismo tiempo que plantea su convencimiento de que cada familia tiene el potencial para resolver por sí misma gran parte de sus conflictos.

 Lo que se brinda en la terapia familiar del Consultorio de Psicología  es una especie de entrenamiento para empoderar a las y los miembros de la familia para que emprendan el ejercicio de  ejercer su rol, ya sea parental o conyugal.  Por tal motivo le brindo a usted señor y señora lectora una síntesis del libro “problemas de Familia” para que  repasen, no solamente las situaciones por las que pasa una familia, sino además algunas de las estrategias de prevención que se utilizan en el Consultorio De Psicología.

  •         El desacuerdo en la forma de disciplinar a los hijos e hijas

 Es una de las situaciones más frecuentes de conflicto entre  padres y madres; que a la vez impacta a los hijos e hijas.   Estos (hijos e hijas) sienten culpables de ser la causa de las discusiones.  De acuerdo con el autor,  lo que provoca el problema es el enfrentamiento de dos estilos de educar que no logran un punto intermedio. “La pareja, en vez de orientarse, van polarizando  (dicotomía) sus posiciones, una hacia la permisividad y el otro hacia el autoritarismo, y muchas veces lo hacen no porque están convencidos de que tiene que ser así, sino por quedar bien con  el otro”.

Según mi práctica, infiero que en muchas ocasiones, detrás del desacuerdo se encuentra el temor a decir no a los hijos/as, lo  que produce, según el autor, “un reforzamiento del poder de la generación joven para oponerse a las normas y dictados del padre o la madre”.

 La situación se ve incrementada cuando tanto el padre  como la madre se culpabiliza  por no  dedicar suficiente  tiempo a sus hijos, hijas  situación que es  apaciguada permitiéndoles cosas que de otra manera no permitirían.  En una situación como la anterior, sugiero la importancia de establecer reglas y límites claros, como, podría decir única vía de solución a la esta situación:   Claro está, en una situación como la anterior, influyen variados factores para lograr  la eficiencia de la autoridad parental y, ante todo, el acuerdo entre padre y madre.  Es importante que ambos (padre y madre) dialoguen y lleguen a los siguientes acuerdos:

  • Que le vamos a  permitir
  • Que no le permitiremos
  • Que haremos cuando no cumpla con los límites y las reglas.

 Es de suma importancia que ambos padres mantengan un circuito de confianza y respeto con su hijo o hija para que estas reglas y límites puedan llevarse a cabo.

Seis Problemas en la Familia

  •         La dificultad para negociar y definir roles entre la pareja

 Según el autor, vivimos un modelo de transición en que aún coexisten patrones tradicionales de estructura familiar con otros modernos. “Al no existir un modelo de normalidad para ser imitado por la pareja actual, el gran desafío es desarrollar nuevas habilidades para crear su propio modelo”.

 Entre los acuerdos que se necesita negociar están, por ejemplo, qué tiempo asignar a la relación padre e hijos y a la de pareja, y en qué orden; a qué hijo atender primero y por cuánto tiempo, entre otros. “La tarea es difícil, pero no imposible, y muchas veces genera conflictos debido a la lealtad primaria irracional con la familia de origen. Cada uno, una  se incorpora a la familia con su equipaje y dice a mí me educaron de esta manera entonces, yo objetaré este modelo porque estoy convencido de que es bueno”.

 Hay etapas más críticas en la definición de roles, como cuando la madre se siente con más tiempo libre porque los hijos crecieron, y decide retomar su trabajo, o cuando hay mucha discrepancia en el desarrollo emocional y afectivo de los miembros de la pareja. Otro factor que complica la definición de roles tiene relación con la batalla por quién tiene el poder dentro de la pareja y la familia, lo que se termina “en una competencia permanente de quién tiene la razón, quién manda en cualquier cosa, en el desautorizar al otro delante de los hijos, hijas en rebatir casi por principio lo que el otro dice, sobre todo delante de terceros”. Un factor conciliador en la negociación es el que los interlocutores se consideren pares. “Aquí no puede haber uno más sabio o más maduro o más sano mentalmente. Hay quienes han comparado la familia con el mundo de las empresas. Y la necesidad de constituir una “sociedad parental y conyugal” es indispensable en el mundo que nos toca vivir”.

  •          La causa más común de consulta: falta de comunicación

 A estas alturas, es casi un cliché hablar de falta de comunicación dentro de la familia, pero para el autor es un problema real y extremadamente común. Y aclara que le interesa desmitificar el concepto, porque comunicarse no es lo mismo que conversar. “Hablamos para ser escuchados, pero lo que decimos y lo que escucha el otro, otra es distinto, porque detrás está la interpretación. Muchas veces se escucha lo que se quiere  escuchar, y eso  podría bloquear la comunicación”.

 En algunas ocasiones la familia se encuentra tan desligada que simplemente no existen espacios para comunicarse ni dialogar, pareciera que cada persona vive su vida de una manera independiente, sin hacer mucho caso a la otra.  En ocasiones, los hijos, hijas caen en conductas disfuncionales, riesgosas  y aventureras como un grito de socorro o llamada de atención a su madre o padre.

 En el otro polo e igualmente disfuncionales son las familias aglutinadas, que ante cualquier mínima sospecha de un problema acuden a un especialista. “Si hay uno con problemas, todos viven angustiados. Conversan, porque están muy juntos, pero no necesariamente se comunican. Engendran niños, niñas temerosos,   tímidos, inseguros y con pocas habilidades sociales”. Una forma privilegiada de comunicación con los niños, niñas es el juego y no la conversación, como suelen preferir los adultos. “Otro momento de intimidad es antes de dormir. Los niños, niñas  suelen revelar asuntos importantes que les tienen preocupados y es cuando están más dispuestos a contar algo”.

  •          Falta de tiempo familiar

 Es impactante cuando se escucha en la terapia por parte de un hijo, hija “Doctora, usted sabe que, yo siento que ni mi padre ni mi madre me quieren, además pienso que ni siquiera se interesan en comprenderme.  Tampoco creo que me conozcan de verdad”. Para demostrar cariño y comprensión a alguien hay que dedicar tiempo a esa relación, y el tiempo compartido en familia es una forma concreta de demostrar el amor que sentimos por los otros y un espacio para el conocimiento.

 A diferencia de los otros problemas, éste no es reconocido por los miembros de la familia, y rara vez es motivo de consulta, pero tiene enorme relevancia para la calidad de vida familiar, dice Minuchin. Lo que atenta contra ella es el estilo de vida actual, que implica largas jornadas laborales, sin mencionar lo complicado que resulta para algunas personas obtener permisos para cuidar a un hijo enfermo. A esto se suma una sociedad marcada por el indivualismo. Diría que hoy el núcleo fundamental de la sociedad no es la familia, sino la persona”.

 Es importante recordar que  hay tiempos de convivencia familiar  que es necesario mantener y que sería importante no negociar.   Esta convivencia podría ser  la reunión familiar a la hora del desayuno, almuerzo o cena.  Este espacio sirve para estrechar los lazos con todas las personas que forman el núcleo familiar.  Además, es importante que la familia busque lazos de interacción con sus hijos e hijas.

  •          Manejo del dinero

 Los problemas relacionados con el dinero suelen estar ligados con los roles dentro de la familia. Un mayor riesgo de conflicto se da cuando ambos (padre y madre) trabajan, por el símbolo de poder que implica el dinero. Otro problema es simplemente no hablar del asunto plata porque se considera que se está poniendo en tela de juicio la confianza y honestidad del otro/a.

 Montenegro señala que relacionado con este tema se encuentra la necesidad de diseñar un proyecto de vida en donde se compatibilicen las expectativas y valores de los miembros. Esto va a determinar la calidad de vida a que puede aspirar la familia; supone explicitar las metas materiales que se pretende alcanzar, las posibilidades de ahorro, el sitio  en donde quieren  vivir o el colegio al que se enviará a los hijos.

El autor está consciente de que suele ser particularmente difícil separarse de una cultura en que primen el aislamiento y el exitismo.  Con lo anterior, es importante recordar que la plata no satisface las necesidades emocionales de cada uno de las y los miembros de una familia.

  •          Problemas sexuales

 Si el tema de la sexualidad es tabú en la sociedad, Montenegro señala que lo es aún más al interior de la familia. Por eso no es de extrañar que aunque es una forma privilegiada de comunicación, se transforme con tanta frecuencia en una fuente inagotable de conflictos. Y no se refiere sólo al acto sexual, sino a todo lo que ocurre cuando se establece una relación entre personas de distinto sexo. Para ejemplificarlo, habla del “romance familiar”. “Es normal que el niño se “enamore” de su madre (complejo de Edipo según Sigmund  Freud)  y llegue incluso a decirle que quiere casarse con ella. La niña por su parte experimenta este romance familiar hacia el padre. (Complejo de Electra, según Carl Gustav Jung en 1912).  Estos triángulos amorosos suele desvanecerse cuando los niños tienen 5 o 6 años, pero una resolución no adecuada puede reactivarse durante la adolescencia. Así, pueden darse interacciones en que la madre o el padre vuelca todas sus energías afectivas sobre el hijo o hija, mientras el otro se siente excluido, lo que afecta la relación con el hijo”.

 Por otro lado, evidentemente los problemas en la pareja también repercuten en la familia: “Un conflicto en esta área trasciende y genera distanciamiento afectivo, frustración, penas y rabias, ya que la sensación de rechazo que se siente por parte del otro no es gratis para la armonía de los miembros”.

 Cuando en una familia se empiezan a dar situaciones de estrés, esta es una de las razones que influyen en los problemas sexuales, cuando las preocupaciones crecen,  llenan más los espacios de los conjugues, el Eros se inhibe por falta de energía, tensión nerviosa, ansiedad, entre otros.  El desconocimiento de cómo comunicarse y la falta de dialogo, según Ernesto López y Miguel Costa (1999)  van deteriorando la relación de pareja, la solución requiere modificaciones sustanciales de las actitudes y estilo de vida.

 Leyes de una familia

  •  Hay ciertas aprobaciones entre los especialistas en que las siguientes variables de alguna manera ayudan a que una familia viva con agrado.
  •  Los límites generacionales están delimitados del tal manera que la estructura jerárquica es clara y definida.  El hombre, luego es padres, la mujer, luego es madre son eso y no hermanos ni hijos de sus hijos.
  •  Los hijos, hijas no son utilizados para resolver problemas conyugales ni involucrados para hacer alianzas para algunas de las personas adultas.
  •  El padre y la madre  están bien diferenciados como adultos y tienen una identidad definida con sus respectivas familias de origen: así mantienen una lealtad mayor con su familia actual que con su familia de origen.
  •  Hay expectativas realistas del padre y la madre en relación con sus hijos, hijas y entre ellos, ellas
  • Primero se es pareja y después se es padre y madre. Esto significa cuidar y privilegiar el espacio conyugal sin dejarlo invadir por los hijos, hijas.
  • Se estimula el desarrollo de la identidad y autonomía de cada una de las partes de la familia. Existe espacio para el crecimiento de todos, todas y se fomenta la independencia gradual de los hijos, hijas  aceptando sus diferencias.
  • Existe una afinidad, intimidad y sentido elevado de pertenencia que se nutre al expresarse constantemente el afecto y la calidez de sus miembros, cultivando además el sentido del humor.
  •  Existe una comunicación abierta, franca, directa y explícita para tratar cualquier asunto, distinguiendo entre sentimientos y conductas. No existe miedo al conflicto ya que es inherente a las relaciones interpersonales. Se acepta que las diferencias entre las personas adultas son sólo eso y no hay una visión mejor que la otra, o una verdadera y otra errónea. Esto permite desarrollar pautas de complementariedad que posibiliten a cada uno de los cónyuges ceder parte de su individualidad para lograr un sentido de pertenencia y de lo “nuestro”.
  •  La familia posee la flexibilidad para adaptarse a los cambios que son propios del ciclo de vida familiar y las contingencias que deparan el vivir.
  •  Existe la posibilidad de mantener relaciones abiertas con personas extrañas a la familia, tales como parientes, amigos, compañeros entre otros.

 Bibliografía

  • Blanchard, K. Carlos, J. & Randolph, A. (1997). Empowerment. Bogotá.  Editorial Norma S.A.
  • Bronislaw. M1982). Estudios de psicología primitiva: el complejo de Edipo. Barcelona. Ediciones Paidós Ibérica.
    Costa. M. y López E. (1999). Cómo vencer la pereza sexual. Madrid. Editorial Temas de Hoy
  • Freud S.  (1978) Obras completas.  Buenos Aires, Amorrortu Editores
  •  Friedman, J. (1992), Empowerment. The Politics of Alternative Development, Blackwell Ed., Massachusetts.
  • Jung, C.G. (2005)  Obras completas, Volumen 12)  Madrid. Editorial Trotta
  • Martínez,  C. (2003). Salud familiar. Editorial Científico Técnica, Habana.
  • Minuchin, S (1992)  Técnicas de Terapia Familiar. Editorial Paidós. Barcelona
  • Minuchin, S (1974, 1975)  Familias y terapia familiar. Quinta Edición. Traducción de V, Fischman, Editorial, Gedisa. Barcelona.
  • Montenegro, H. ( 2007 ) Problemas de Familia.  Argentina.  Editorial Mediterránea

 

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