¿Está usted manipulando a su hijo/hija en contra de su cónyuge?

Antes de que  empiecen la lectura, me gustaría se hiciera la primera pregunta, claro está, sólo en el caso de que usted, en algún momento de su vida haya pensado constituir una pareja.  Eso sí, analice bien la pregunta antes de contestarla.

¿Para que  le gustaría formar una pareja?

Si de casualidad entre las respuestas contestó  “para tener hijos o hijas”, entonces esos hijos o hijas no pidieron venir al mundo, usted ya lo había soñado como una meta en su vida.   Ahora, quisiera que usted lector y lectora se hiciera la segunda pregunta, y al igual que la primera analice bien la respuesta.

¿Causaría usted algún  daño a su hijo o hija conscientemente?

Infiero que cada uno y cada una de ustedes inmediatamente dirían,  “que está preguntando esta señora, está loca….Yo jamás ni nunca le haría daño conscientemente a mi hijo o a mi hija”.

Entonces, responda el porque en algunas ocasiones, utiliza a su hija o a su hija como arma en sus conflictos de pareja, separaciones o rupturas.  Si usted no se cataloga dentro de estas personas, entonces puede  dejar de leer este artículo.  De lo contrario, sería muy importante que continuara con la lectura.

La idea de que un padre o una madre  manipule a su hijo o hija  con la intención de sugestionarlos contra la otra parte puede resultar difícil de aceptar. Sin embargo, es un fenómeno cada vez más frecuente en las rupturas de pareja en la cultura costarricense. A esta patología se la conoce como Síndrome de Alienación Parental (S.A.P).

De acuerdo con nuestra cultura costarricense, la mayoría de las personas que desean formar una pareja, infiero, lo hacen con la esperanza de tener un hijo y una hija.  ¿Pero que sucede después de que estás dos personas, luego de una corta o larga vida en pareja, deciden terminar con la relación?  En la mayoría de los casos, no se les pregunta a los hijos o hijas que piensan de la situación, infiero, no se atreven, o podrían pensar, ¡Qué les importa, es mi decisión¡  Claro que es su decisión y nadie dice que no puedas hacerlo.

Cuando dos personas deciden formar una pareja, sea esta unida por el matrimonio, o simplemente porque quieren estar juntos en una unión libre, muchas veces no se  piensa en la responsabilidad que contraen a la hora de decidir tener hijos o hijas, no digo que estas personas deban permanecer unidas, pues no existen garantías en la vida, lo que digo es que llegado al caso de una ruptura, esta se elabore de una manera sana y funcional, buscando ayuda psicológica durante todo el proceso para que en el caso de que hayan hijos o hijas en la relación, estos no carguen con la culpa ni se les produzca el Síndrome de Alienación Parental, conocido somo SAP.

Este trauma esta muy poco estudiado en nuestro país, por lo que, infiero, algunas personas pueda que ni siquiera hayan escuchado sobre este Síndrome, pues tanto en Costa Rica, como en otros países, aún no se le conoce como Síndrome.

El Síndrome de Alienación Parental, es un término acuñado por el Profesor de Psiquiatría Richard A. Gardner en 1985, el Doctor Gardner lo describe como “un desorden psicopatológico en el cual un niño, de forma permanente, denigra e insulta sin justificación alguna a uno de sus progenitores, generalmente el padre”.

Con el término SAP se refirió al conjunto de síntomas que resultan del proceso por el cual un progenitor, generalmente la madre, mediante distintas estrategias, realiza una especie de «lavado de cerebro» para transformar la conciencia de sus hijos e hijas  con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor, hasta hacerla contradictoria con lo que debería esperarse de su condición amorosa.

Con todo el deterioro emocional y psicológico que esta patología representa en los y las menores de edad,  este síndrome carece de consenso científico dentro de la comunidad académica por no reunir los criterios metodológicos científicos necesarios para ser aceptado y por eso se lo considera pseudocientífico.

El SAP ha sido rechazado como entidad clínica por  la Asociación Americana de Psicología, es  por eso que no aparece en el DSM-IV  publicado por  esta Asociación.  Asimismo, la Asociación Americana de Psicología confirmó que, a pesar del pedido de algunos grupos, no incluirá el SAP en su actualización del DSM V porque no lo reconoce como síndrome.

En primer lugar, el SAP cuenta con el apoyo de grupos de padres y madres que han sido alejados y alejadas de sus hijos por causas judiciales y hacen fila  en las legislaturas para que aprueben leyes que protejan a los progenitores restringiendo la labor de los servicios de protección y asistencia de la infancia.

En segundo lugar, lo defienden profesionales de la ley  que atienden casos de divorcio, los cuales han reunido un cuerpo de literatura, argumentos estandarizados y razonamientos en los que basan la defensa de estos padres y madres alejados  y alejadas de sus hijos.

En tercer lugar defienden la existencia del síndrome un grupo de profesionales que trabajan como peritos de parte en casos de divorcios controvertidos sosteniendo que estos menores de edad son manipulados por sus madres, padres  para realizar o consentir falsas denuncias de abuso o maltrato.

El SAP es un fenómeno desencadenado por una parte de la pareja respecto de la otra.  Infiero, esta situación  ha existido desde que tengo consciencia, en donde una madre demasiado enfurecida puede incluso creer que sus hija han sido abusada sexualmente por el padre y, aunque se le explique en el tratamiento que este no es el caso, continua con ese pensamiento.  Asimismo un padre desencadenado por la ira después de una infidelidad,  pudiera aludir que su hija está siendo abusada por la nueva pareja de su ex.

De cualquier forma que se vea, en  casi  cualquier ruptura, es característico que los hijos e hijas estén involucrados en el proceso de deterioro de la relación, hecho que en algunas familias provoca que la persona alienadora, comience, mediante un mensaje o  programa  “lavado de cerebro”  a poner a su hijo o  hija en contra de la otra,  sin siquiera enterarse del daño que esta situación podría causarle.

Los hijos, hijas  que sufren este síndrome, desarrollan un odio enfermizo e injustificado hacia el/la progenitor alienado que conlleva consecuencias  destructoras en el desarrollo físico y psicológico de los y las menores, ya que según Richard Gardner se trata de una forma de maltrato infantil.

Asimismo se puede dar, que sin necesariamente llegar al odio, el SAP provoque en la personita un deterioro de la imagen que tiene de su padre o su madre, y aunque sea de una manera muy sutil servirá de la omisión o negación de todo lo referente a la persona «alienada» (padre o madre).  Claro está, esta situación pueda que no produzca daños físicos en los menores, pero sí en su desarrollo psicológico a largo plazo, cuando en la edad adulta ejerzan su rol de progenitores.

 Sería importante que usted, padre o madre de familia comience un análisis de la situación de pareja que esta viviendo  y si existiera algunos de los siguientes síntomas en su hijo o hija, podría ser que estuviese pasando por un Síndrome de Alienación Parental.

  • Impedir y/o reprimir   su pareja ver a su hijo, hija o convivir con el o ella
  • Desvalorizar,  despreciar, insultar al padre o la madre en presencia del hijo o hija
  • Implicar al hijo o hija, familiares y amistades en los ataques al o a la expareja
  • Subestimar, ridiculizar o  minimizar los sentimientos del hijo ó hija hacia el padre o la madre.
  • Incentivar, premiar o alimentar la conducta despectiva y de rechazo disfuncional hacia el padre o la madre
  • Influir  y/o asustar al hijo o hija con mentiras hacia la expareja.
  • Cuestionar al hijo o hija sobre lo que hace el padre o madre cuando sale con el o ella Implicar al hijo o hija en el acecho  del padre o de la madre (sugerir que su hijo o hija le sirva de espía)
  • Implicar al hijo o hija en el investigación contra el padre y la madre

 Estas conductas se logran detectar, cuando su hijo o hija no puede dar razones o da explicaciones absurdas e incoherentes para justificar el rechazo contra su padre o su madre.  También se puede detectar cuando su hijo o hija utiliza frases o palabras impropias de su edad, como diálogos similares o idénticos al de la persona alienadora, llegando incluso a inventar y mencionar situaciones de abuso o maltrato que jamás hayan sucedido.

 Tratamiento

 Es importante que el tratamiento sea llevado a cabo por el, la misma psicóloga que diagnóstico el SAP, la que en estos casos propondrá el abordaje psicológico del o la menor de edad.  También, es importante que ambos: padre y madre  también reciban tratamiento psicoterapéutico.  Asimismo, es importante que el padre o madre alienada siga estrictamente las indicaciones del o la psicoterapeuta.

Consecuencias

Según el SAP las personitas que sufren este síndrome padecen perturbaciones y disfunciones debido a que sus propios procesos de razonamiento han sido interrumpidos o coaccionados entones tienden a  relacionar todas sus frustraciones con los pensamientos o recuerdos asociados al padre o madre alienada, y por tanto desarrollarán conforme vayan creciendo, tendencia a proyectar toda su negatividad psicológica sobre lesa imagen que tienen, ya sea de su padre o madre, lo que termina por destruir, tanto la imagen como la relación

También sucede que la persona alienante, trae a colación a la persona alienada, únicamente en aquellos momentos en que el o la menor sufre frustración, y esto se hace de una manera sistemática, es decir que se ejecuta en todas y cada una de las situaciones en que el niño o la niña tiene algún problema.  Ejemplo: Pedrito tiene que llegar al juego de básquet a las 5:00, son las 4:30 y su padre no ha llegado., su madre comenta: “viste mi amorcito, que tu papá es un irresponsable, ya ni siquiera le importas, pues no ha llegado aún”.  Juanita necesita un vestido de campesina, y su madre quedó de elaborarlo.  Faltan dos días para el evento y aún no lo tiene.  Su padre comenta.  “Ya princesita, ya usted sabe que su madre es una buena para nada, pero no te preocupes, tu papi te comprará el mejor de los vestidos, eso te pasa por confiar en esa inútil”

También se da que el padre o la madre alienante omite toda referencia a la misma persona, sistemáticamente en todos los momentos en que el niño esté de buen ánimo. Esta polarización del pensamiento (dicotomía o pensamiento blanco y negro)  de frustraciones que asocia toda la negatividad mental del menor con su progenitor alienado o su imagen, es dirigida por manipulación consciente del alienante, sirviéndose de su prevalencia sobre el niño/niña.

Les dejó alguna bibliografía  sobre el Síndrome de Alienación Parental, por si alguno o alguna de ustedes le interesara ahondar en este tema tan importante hoy en día, para la salud mental de los y las menores de edad de Costa Rica.

Un abrazo.

Bibliografía

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